Desarrolladora: Valve
Distribuidora: Electronic Arts
Diseñador: Valve
Fecha de lanzamiento: 16 de noviembre de 2004 (Steam, PC)
Género: Acción en primera persona
Modos de juego: Un jugador, multijugador
Clasificación ESRB: M (Mature)
Plataforma: Windows
Requisitos: 1.2 GHz de procesador, 256 MB RAM, DirectX 7
Controles: Gamepad, teclado, mouse, joystick
Info extraida de Wikipedia
¡AVISO! PUEDE CONTENER SPOILERS
Tras la muerte de Nihilant y habiendo solucionado la tormenta de portales, creíamos que la Tierra estaría a salvo de los invasores. Nos equivocábamos. Ahí fuera existía algo mucho más temible que los xenianos. Éstos no eran más que unos títeres en manos de otros seres mucho más escalofriantes: los Combine.
Después de que los Combine se dieran cuenta del enorme potencial de los seres humanos, deciden conquistar la Tierra, y así, en la llamada “guerra de las siete horas”, la Humanidad es vencida. Todo el mundo queda bajo el dominio de esta nueva raza.
¿Todo? ¡No! Por suerte, existe una gran esperanza para la resistencia: Freeman. Gordon Freeman. Un hombre que no necesita presentación…
Una vez más nos toca ser el héroe. ¡Jolines! Con lo plácidamente dormidos que estábamos en nuestro estado de hibernación forzado y ya nos tiene que volver a venir a dar la brasa el tío este del traje. G-man dicen que se llama. Habla de una forma muy rara y nunca sabemos realmente cuales son sus intenciones. En fin, que después de que nos suelte el sermón aparecemos en un tren, camino a Ciudad 17, donde el mandamás es un viejo conocido de Black Mesa…
Tras liarla un poco por la city, nos damos cuenta de que las cosas han cambiado bastante: unos tipos muy raros vestidos de uniforme dan palizas porque sí a los ciudadanos y unos zancudos te pueden hacer cachitos con sólo escupirte. Seguimos explorando un poco hasta que uno de esos tipos raros se cansa de nuestras gilipolleces y nos lleva a una sala VIP. Al llegar al lugar, nos damos cuenta de que nos han timado: ¡Aquello está lleno de sangre! Pero aún las cosas se tuercen más cuando vemos que el tipo raro que nos ha descubierto ese lugar nos deja a solas con otro colega suyo que estaba ya dentro, y nos tememos lo peor…
Justo cuando creemos que vamos a ser sodomizados, el tipo raro se quita la máscara y… ¡Sorpresa! ¡Resulta ser nuestro viejo amigo Barney Calhoun! Sí, el rata que nos sigue debiendo una maldita cerveza durante todos estos años…
Después del susto que nos pega el muy jodío, nos largamos por patas, rumbo al laboratorio clandestino de un tal Dr. Kleiner, un tío calvo con gafas con pintas de empollón que es el que tiene nuestro traje HEV, ya sabeis, ese tan chulo que te chiva que te has hecho daño cuando te caes de una gran altura. Qué haríamos sin la inteligencia artificial…
De camino, nos volvemos a encontrar con los tipos raros, aunque esta vez nos salva del lío una tal Alyx Vance, hija de Eli Vance, un viejo científico de Black Mesa, y juntos llegamos al laboratorio de marras.
Allí, Kleiner nos pone al día, además de devolvernos nuestro traje molón y después de que nuestro teletransporte se averíe, el bueno de Barney nos da únicamete para defendernos una palanca. ¡Una palanca! Pero tío, ¿Tú has visto los bichos que hay ahí fuera? En fin, a partir de aquí, comienza nuestra aventura por la liberación de la raza humana de los malvados Combine, también conocidos como La Alianza.
Mejor historia, mayor duración, mejores armas, mejores gráficos, gran jugabilidad… ¿De verdad es necesario que lo diga?
Bien, en ese caso: Todos hemos oído alguna vez eso de que las segundas partes nunca son buenas. Eso lo dicen porque no han jugado a Half-Life 2. Bajo mi humilde punto de vista, esta segunda entrega no sólo no es mala, sino que supera a su predecesora. Como ya comenté por otros lares (aunque es algo que sigo pensando), si la primera entrega; Half-Life, era (y es) un juego de la hostia, definitivamente, este Half-Life 2 es la rehostia. Así de simple.
Grandes armas, como la pistola antigravitatoria, de vital importancia en la parte final del juego y que nos es de gran ayuda en otros muchos momentos del juego, como en “¡No vamos a Ravenholm!” en donde la munición es escasa y esta arma nos permite partir en dos con hojas de sierra a los zombies que se nos pongan tontos. Una auténtica gozada.
Intensos niveles, como el que ya he citado en el párrafo anterior, “¡No vamos a Ravenholm!”; Ravenholm es un pueblo por el que nos vemos obligados a pasar, debido a que el laboratorio en el que nos encontramos es atacado por los Combine; justo después de que Alyx nos diera el arma antigravitatoria. En este lugar, nuestros únicos aliados serán el arma ya nombrada y el padre Grigori; pastor de Ravenholm. Dentro del pueblo, infestado por toda clase de zombies, nos veremos las caras con viejos conocidos como los headcrabs y los zombies, aunque también nos enfrentaremos a un nuevo tipo de enemigos; los fast headcrab y poison headcrab; con respectivos huéspedes parasitados, fast zombie y poison zombie.
Por otra parte, me ha resultado curiosa la posibilidad de controlar a las hormigas león mediante las feromonas, a pesar de que una vez del capítulo “Nova Prospekt” (si mal no recuerdo) pierdan toda utilidad…
Intensa acción que se desarrolla dentro de los límites de Ciudad 17, en capítulos como “Anticiudadano Uno” o “Seguid a Freeman” en donde nos enfrentaremos a los llamados zancudos dándoles pa’l pelo, o por la “Ruta del Canal” yendo por los más recónditos lugares de la ciudad, en una moto acuática y mientras no para de perseguirnos un helicóptero.

Gráficos más realistas, una mejora que se lo tenemos que agradecer al motor gráfico Source, con el que Valve demuestra el potencial que puede conseguir a través de este Half-Life 2.
Definitivamente, esta segunda entrega reune todo lo que nos maravilló en la primera entrega y lo mejora aún más. Por eso creo que resulta difícil que haya algún fan del primer Half-Life que no se maravillara con esta segunda parte. Y si lo hay, no lo conozco todavía…
Un juego que gusta a propios y extraños, aunque esta sólo sea mi humide opinión…