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No es algo que pille por sorpresa ya que últimamente, es lo único que publico, pero a partir de ahora, esas reviews las publicaré en la página ZonaFringe, y no aquí, como ya anuncié en su momento. Esto lo hago más que nada para liberar de esa temática este blog, y para no crear contenido duplicado, que Google es muy tiquismiquis en cuanto a eso.

En el episodio de esta semana, tenemos a una Olivia con migrañas, un hombre invisible que mata gente quitándoles el color, una Nina Sharp que no deja de sorprender, y un Peter Bishop más fuera de lugar que nunca. ¿Cómo acabará esto? La respuesta la encontraréis en mi review, que podréis leer en este enlace.

«Me dijeron que con esto ligaría un montón»

Después de que el gran episodio de vuelta de Peter Bishop nos dejara más fríos que otra cosa, Fringe vuelve a deleitarnos con una de esas entregas que rebosan grandiosidad por todas sus partes. De todas formas, puede que sea porque los 9 primeros capítulos de la tercera temporada dejaron el listón demasiado alto o porque todavía no hemos visto cuánto de épica puede ser esta temporada, pero lo que es cierto es que esta temporada no parece estar siendo lo épica que debería ser, y eso parece estar reflejándose en los bajos índices de audiencia que está registrando la serie.

Sería una pena que la cancelaran cuando todavía quedan tantas preguntas sin responder, pero siendo realistas, si las audiencias siguen como hasta ahora, posiblemente será lo que ocurra. En cualquier caso, sería mejor que por lo menos la trama tuviera una explicación decente aunque pronta que tardía y mal hecha, pero visto lo visto, sería pedir mucho.En fin, volviendo a lo que realmente importa ahora mismo, que no es más que comentar el episodio de esta semana, diré por una parte que no ha sido hasta ver esta entrega cuando realmente me he dado cuenta de lo mucho que echaba de menos ver a Peter en acción. Siempre me dedico a alabar la genial química entre Walter y Olivia, pero no recordaba la importancia que tiene también el personaje de Peter en el trío protagonista. Hasta ahora.

El episodio comienza con un sueño de Peter. Un sueño muy agradable en el que está pasando el día con Olivia (y Walter) en el parque. Hasta ahí todo muy amoroso y típico de lo que sería nuestra línea temporal, la que hemos conocido hasta esta temporada. El inconveniente se presenta cuando Olivia, al preguntarle Peter cuál es el problema, le contesta que él lo es y… ¡Zasca! En ese momento volvemos a la realidad: real is just a matter of perception Peter sigue en su celda y nadie en esta línea temporal recuerda quién es. Lo que más llama la atención del sueño, aparte de las pasteladas, es el hecho de que Peter lleva un anillo en su mano derecha. ¿Anillo de casado quizás? ¿Se trataba de un sueño o de un nuevo salto temporal en la consciencia de Peter? ¿Restos de haber entrado en la máquina? ¿Señales del futuro quizás? No lo sabemos.

Qué pena que sea un sueño… O no

Ya despierto, Olivia le hace una visita en sus aposentos, pero no para hacer sus sueños realidad (nunca mejor dicho): le presenta un caso que implica saltos temporales, saltos que creen son debidos a la presencia del propio Peter, por lo que se ponen manos a la obra.

En un principio, pensé que nos iban a presentar un capítulo enfocado a los bucles temporales, aunque finalmente no fuera así. Al menos no del todo: dan a entender como si Peter fuera quien está causando los saltos temporales pero parece que no, y encima, él también parece experimentar los saltos; hecho que me dejó descolocoda, porque al parecer, era el único al que le pasaba, al menos de forma consciente.

Si Peter no tenía bastante con que nadie le recordara, para más inri, Walter sigue sin poder mirarle a la cara, siendo la única persona que podría ayudarle a solucionar todo el embrollo. Sin embargo, por otra parte, Olivia parece mucho más dispuesta que Walter a trabajar con Peter, y se da lo que parece el primer paso a un posible acercamiento con Peter.

En esta ocasión, Olivia empieza a mostrar algo más de simpatía hacia el hasta entonces desconocido para ella Peter, algo que se refleja en la cara de preocupación que pone cuando Peter entra en la burbuja ataviado con la jaula de Faraday casera de Walter. Aunque, si hay un momento en el que realmente esta Olivia muestra algo de empatía hacia Peter, es en la conversación al final del episodio, cuando le confiesa que es consciente de que ella, o al menos la versión de ella que conoce Peter era es importante para él. Posiblemente no sea lo que todos esperamos pero no deja de ser un comienzo…

¡Anda! ¡Pero si sabe sonreír y todo!

El argumento del capítulo en sí, recuerda al episodio 2×18 “White Tulip” de la propia serie, y la burbuja del tiempo, a la película Perdidos en el Espacio. Podemos pensar en principio que se trata de un episodio autoconclusivo, aunque lo dudo mucho. Es más, creo que ha sido una explicación previa para algo más gordo que vaya a ocurrir más tarde. Y no es la primera vez que hacen algo así: ya pasó también con el 1×02 “The Same Old Story”, que en aquel momento parecía stand alone episode pero de alguna forma, sirve de precedente para el 3×18, “Bloodline”; crecimiento acelerado. Pero no es el único caso, ya que, uno de los primeros episodios de la serie, el 1×03 “The Ghost Network”, es el antecesor para lo que vimos en el 3×05 “Amber 31422″; se nos presentó un autobús amberizado que todavía sin conocer el universo rojo, nos dejaba un poco descolocados.

Antes de terminar esta entrada, me gustaría comentar algunos detalles, que aunque a veces no tienen mayor importancia, resultan interesantes: al principio del episodio, cuando investigan el incendio del edificio, vemos a Astrid usando un aparato de over there, que resulta ser el mismo que el Lincoln Lee del otro lado utiliza en el capítulo 2×22 “Over There (1)”. Pero eso no es todo, en la escena en la que madre e hija están buscando el peluche favorito de ésta, en la pared vemos tres cuadros con los colores de los universos vistos hasta ahora: rojo, azul y naranja. Por otra parte, a estas alturas, todos sabemos que el parón que sufrió el capítulo anterior fue debido al baseball, y que en este episodio aparezca una referencia a tal deporte, resulta cuanto menos irónico. Pero mi detalle favorito lo he dejado para el final, y es que, el número preferido de J.J. Abrams (sin duda el 47 como ya comenté en otra ocasión), ha vuelto a aparecer, siendo el tiempo que dura activo el salto temporal.

No quería terminar sin antes comentar algo que me llevo preguntando desde el inicio de la temporada: ¿Qué demonios pasa con over there? ¡Vamos! Con lo geniales que son los personajes de ese lado y en lo que llevamos de temporada, sólo los hemos podido ver en acción en una ocasión… Sinceramente, espero ver más interacción entre ambos universos, y más ahora que Peter, recordemos que original de ese otro lado, ha vuelto…

Escrito originalmente por mí para ZonaFringe

«¿Y tú eras…?»

Cuando anunciaron que tras el último episodio, “Subject 9″, habría un parón de una semana debido al béisbol, lo habíamos asimilado. Sin embargo, lo que no pudimos llegar a imaginar fue lo que pasada esa semana iba a ocurrir, y es que debido a que los Rangers perdieron, la semana en la que se supone que Fringe debía regresar, nos volvieron a dejar sin nuestra serie favorita. El cabreo del fandom fue monumental, pero no nos quedaba más remedio que aguantarnos. Y por fin, después de tres semanas, hemos podido volver a tener nuestra ración semanal de Fringe.

Antes de meterme a comentar lo que, a mi entender, han sido los puntos más interesantes que nos ha dejado este “Novation”, diré grosso modo, que me esperaba algo más de este episodio, y más teniendo en cuenta que el esperadísimo regreso de Peter Bishop por fin había tenido lugar. Puede que fuera debido al hype de la espera, o puede que fuera porque nos han malacostumbrado a que todo en Fringe sea tan ÓSOM. Sea como fuere, esta nueva entrega me ha dejado un sabor de boca agridulce, siendo predecible en algunos casos, cosa que no va con Fringe.

El primer episodio de esta cuarta temporada (también conocido como Piloto 2.0), apuntaba a que iba a ser un reboot de la propia serie, y por el momento parece que así está siendo. Además, los guionistas han recuperado el modus operandi de la primera temporada, poniendo el punto de mira sobre Massive Dynamic y con un desarrollo lento de la trama principal, desvelando cosas con cuentagotas. Achacable este hecho quizás a que hay que volver a explicar cosas, cosas que no han pasado en esta realidad, o no al menos de la forma en que ya conocíamos. A estas alturas, me temo no poder ser del todo imparcial con esta serie, aunque sí puedo ser realista. Y la realidad es que, o la temporada empieza a mejorar en la segunda mitad (como ocurría en temporadas anteriores), o será todo un milagro que Fringe sea renovada para una quinta temporada, y sería una pena. Sería una pena que por una cancelación prematura se quedaran sin responder muchas de las preguntas que se nos han ido planteando a lo largo de la serie.

El capítulo anterior, nos dejó grandes WTF, como la relación materno-filial de Nina-Olivia y el regreso de Peter Bishop, cliffhanger este último con el que nos dejaron con la miel en los labios. En esta ocasión, y de la misma forma en la que llevan haciéndolo desde el inicio de la temporada, el episodio se centra más bien en los personajes y las relaciones entre sí. De esta forma, como era de esperar, Peter no cuenta con el beneplácito de la división Fringe para campar a sus anchas, debido a que es poseedor de abundante información clasificada. Vamos, que más que como un aliado, lo ven como una amenaza, y lo tratan como tal. Por otra parte, esta vez descubrimos el porqué del odio de Walter hacia Nina: al parecer, el primero culpaba a la segunda de lo acontecido 25 años atrás en el lago Reiden, la culpaba de no haber podido salvar al segundo Peter; la culpaba de la muerte de su hijo. Y ya que hablamos de Nina, descubrimos también en esta ocasión algo que pudimos deducir del episodio anterior: y es que, tras la muerte de su madre biológica, las chicas Dunham terminaron viviendo con la CEO de Massive Dynamic. Para mear y no echar gota. Por otra parte, es lógico ver la ignorancia de la división Fringe sobre los observadores, debido a que como en esta línea temporal, no hubo intervención en el lago, Walter no le debía ese favor a September. Lo cual me hace recordar el episodio 1×04 “The Arrival”, que supongo no llegó a ocurrir en esta realidad que nos están mostrando esta temporada.

Peter, ¡Que las manos van al pan!

Pero si algo bueno ha traído consigo la vuelta de Peter han sido los momentos erótico-festivos: el chaval no ha perdido ni un ápice de su genial intelecto, el cual tampoco le sirvió de mucho en la tercera temporada para pisparse de que la Olivia con la que estaba no era la buena, el cual pone en práctica haciendo manualidades de las suyas: manipula el micrófono de su celda con excelente precisión, lo que hace que Broyles le deje un par de juguetitos para que se entretenga, y de paso les ayude a resolver el caso del episodio, que no es otro que el shapeshifter humano que ya hizo su aparición al comienzo de la temporada. Además, parece que ha vuelto graciosillo el chico, y nos ofrece un festival del humor de lo más particular: ¿Qué tienen en común los coches de lujo y nuestro cambiaformas? Que ambos tienen sistema de rastreo.

Sobre el caso en sí, la verdad es que lo único que realmente me ha llamado la atención ha sido la mención a William Bell y es que, hayan ocurrido o no los eventos que vimos en la season finale de la segunda temporada (todavía no nos han aclarado qué es eso de que los de over there secuestraron a Olivia), parece que Belly no está entre nosotros.

Pero si hay algo que debamos destacar de este episodio es la recta final del mismo, y no precisamente porque signifique que se acabe uno de los episodios más flojos, sino porque lo más interesante se da entonces: por una parte, se ve definitivamente cómo Olivia intenta acercarse emocionalmente a Lincoln Lee, pero el gafapasta la rechaza mira que hay que ser tonto para dejar pasar a una tía así para volver solito al hotel. Por otra parte, la conversación final entre Walter y Peter recuerda a la del episodio 2×19 “The Man from the Other Side” en el que Peter renegaba de ser el hijo de Walter, aunque en este caso se cambian las tornas y es Walter el que niega que Peter sea su hijo. Pero el verdadero WTF de este episodio ha sido ni más ni menos que ese déjà vu que sufre Olivia después (o antes, según se mire) de la conversación con el agente Lee. Sin duda, es una muestra de por dónde van a ir los tiros, y puede significar dos cosas: que la línea temporal está siendo reparada completamente o todo lo contrario, que la vuelta de Peter a un tiempo en el que se supone que no debería existir, esté creando una especie de desincronización del universo; aunque esta sólo sea mi humilde opinión…

La aparición de una nueva máquina de escribir cuántica (Hermes 3000, para quien le interese), y el uso que el nuevo modelo de shapeshifter hace de ella, plantea nuevas preguntas: ¿Quién está detrás de este nuevo tipo de shapeshifters? ¿Walternate? ¿Una nueva versión de Walternate todavía más malote pero de un tercer universo? ¿David Robert Jones (que por cierto, es también el nombre real de David Bowie) y el ZFT? Personalmente, no creo que se trate del Walternate que conocemos, ya que en el 4×01 “Neither Here Nor There”, Olivia le entrega a su homónima una pieza de tecnología extraída de uno de los cuerpos y no creo que fuera tan descarado que fuera de ellos, pero quién sabe…

«Ordena… ¿Qué?»

El hecho de que Peter Bishop haya regresado a una realidad que no es la suya, hace que me cuestione lo siguiente: ¿Cuál es el propósito de Peter? ¿Por qué ha vuelto? ¿Dónde ha estado? El observador creó una paradoja al salvar a Peter en el lago, lo que trajo consigo una serie de consecuencias. ¿Por qué lo salvó en primer lugar? ¿Sabían los observadores de antemano lo que vimos en “The Day We Died” y por eso September decidió salvar al chico? ¿Para crear el puente entre los dos mundos? ¿Y una vez hecho eso, volver a eliminarlo? Esto además, nos lleva al 4×01 y por qué el observador no apretó el botón de “reset” cuando tuvo la ocasión; ¿Por qué han dejado que Peter volviera?

Cuando, al final de la tercera temporada, Peter creó el puente entre los dos universos, la verdad es que me esperaba que las cosas en esta temporada fueran más del estilo de lo que vimos en “One Night in October“. Y es que, a pesar de conocer el universo rojo y el azul, de los 5 episodios que han sido emitidos, sólo hemos visto interacción entre los dos universos en el episodio mencionado, y eso me molesta. Me molesta porque no me cansaré de repetir que todo lo relacionado con el universo de over there me llama mucho más la atención, y es una pena que lo dejen de lado. Al menos de momento…

El ectoplasma errante acechando a su presa

A estas alturas, Fringe debería cambiar su nombre por el de el show de Anna Torv y John Noble, ya que sin duda alguna, son ellos dos quienes llevan todo el peso interpretativo, y en este nuevo episodio este hecho queda patente una vez más.

El ataque del ectoplasma errante, como yo misma empecé a referirme a este episodio después de ver el avance, nos trae de nuevo un caso en el que se nos presenta a un nuevo cortexikid, o lo que es lo mismo, nos presenta a uno de los sujetos de pruebas en los ensayos con cortexiphan de Belly y Walter. Este hecho además, hará que este Walter agorafóbico se vea obligado a salir del laboratorio por primera vez en tres años. En un principio, puede parecer que se trata de uno de esos stand alone episodes, pero va a ser que no, ya que finalmente descubrimos que… ¡Vuelve Peter Bishop!

Pero dejemos a un lado (por el momento) lo que ha sido el plato fuerte de este episodio, para concentrarnos en esos pequeños detalles, esas pequeñas diferencias en esta realidad sin Peter: para empezar, la personalidad de Olivia. Si bien es cierto que se parece más a la de la primera temporada, en ciertos aspectos no es tan reprimida como aquella. Puede que en esta línea temporal y debido a la no-existencia de Peter, hechos como el haber matado a su padrastro en lugar de herirlo, por ejemplo, han hecho de ella una mujer más agresiva en sus métodos, como ya demostró en el episodio anterior con el asunto del lanzallamas. Pero eso no es todo, ya que en esta ocasión, descubrimos también que de pequeña, huyó de las pruebas del cortexiphan para no volver nunca. Suponemos que en esta ocasión no hubo ningún Peter que la convenciera para volver, ¿Se quedaría en el campo de tulipanes hasta que todo pasara? Además, se menciona que desde entonces no ha vuelto a tener noticias del resto de cortexikids, ¿Hola? ¿En esta realidad nunca llegó a pasar lo que vimos en capítulos como “Bad Dreams”, “Olivia, in the Lab with the Revolver” y “Over There”?

Hemos visto cómo algunos rasgos del carácter de Olivia han cambiado, y algo así sucede también con sus procedimientos: a diferencia de la que vimos en la primera temporada, la cual se escandalizaba al ver a Peter manejarse tan bien forzando una cerradura, ahora es ella misma la que utiliza esta técnica.

«No mamá, no aceptaré caramelos de desconocidos»

Por otra parte, parece que algunas de las relaciones anteriores han cambiado: así, nos muestran a una Nina Sharp en plan maternal con Olivia; uno de los mayores WTF que me he llevado durante el episodio, sí, mucho más incluso que con la vuelta de Peter. Por otra parte, si la relación entre Nina y Olivia parece ser mucho más cercana, ocurre todo lo contrario con la relación de la gerente de Massive Dynamic con Walter: este último parece que la odia a muerte. ¿Motivos de ese odio? Aún no lo sabemos.

En lo que se refiere a la relación Walter-Olivia, se nota que son quienes tienen mayor química, interpretativamente hablando. Ese momento en la heladería, fue monoso y dulce pero a la vez, no desentona para nada.

Pero volvamos al punto fuerte del capítulo: el regreso de Peter Bishop. Qué mejor lugar para su renacimiento que el propio Reiden Lake, el lugar donde toda la trama de Fringe comenzó. Ahora, la pregunta de where is Peter Bishop? queda respondida, aunque puede que, en lugar de preguntarnos dónde, lo que tendríamos que preguntarnos es, ¿Cuándo ha estado Peter Bishop? ¿Cómo afectará su vuelta a esta nueva realidad? ¿Volverán a recordar quién era él? Sin duda, su reincorporación a la realidad o mejor dicho, a esta línea temporal no hace más que crear nuevas preguntas…

Sobre el cliffhanger, por una parte me ha dejado con las ganas de saber dónde (o cuándo) ha estado el hijo de Walter, pero por otra parte, si bien es cierto que da pie a que a partir de ahora la cosa se ponga más emocionante, no es tan sorprendente. Y no es tan sorprendente porque el hecho de que Peter Bishop fuera a volver algún día podía deducirse precisamente por el lema que han estado usando para promocionar esta temporada, que no es otro que la pregunta de where is Peter Bishop?

Peter dándose un chapuzón en su lago favorito

Por contra, una de las cosas que me molestan, es que concentran demasiado la trama importante en el universo de over here. Vale, es cierto que todo empezó over here, pero si mal no recuerdo, en la serie conviven dos universos, y los personajes de ambos han tenido contacto con el susodicho. Walternate porque es su verdadero padre (recordemos que realmente Walter lo secuestró de over there) y Fauxlivia por el affair que tuvo con él; no me creo que no haya vestigios de su recuerdo en ninguno de estos dos personajes. Tal vez diga esto porque, como a muchos otros igual que a mí, todo lo relacionado con el universo rojo me atrae más y puede que quiera conocer más acerca de éste.

En cualquier caso, la próxima semana no tendremos episodio de Fringe, debido a un parón, por lo que tendremos más tiempo de buscar por nuestra cuenta respuestas a las nuevas preguntas…

Ojo donde pisas…

Mientras en el episodio anterior, lo importante de la trama se basaba en ver por primera vez a las dos divisiones Fringe trabajando juntas (con todo lo que eso conlleva), esta semana nuestra serie favorita vuelve con uno de esos autoconclusivos que a algunos gustan y a otros disgustan. En esta ocasión, el caso en sí no es más que un contexto para que veamos cómo se desarrollan algunos de los aspectos de la trama principal, aunque tiene más importancia de lo que podemos pensar en primera instancia.

El capítulo se desarrolla al completo únicamente over here, y esta vez, después de pasar casi desapercibido en el episodio anterior, Walter Bishop es quien se ocupa de llevar el peso de la trama. Walter y un enigmático niño, Aaron, que parece ser la única persona inmune al ataque del hongo gigante mata-personas del que va el caso. Como ya he adelantado antes, lo que se refiere al caso en sí es poco llamativo ya que lo que verdaderamente importa es la relación que se crea entre personajes, el vínculo emocional que se establece entre el chaval y nuestro querido Walter. Parece que este es el camino que están siguiendo en esta primera parte de la temporada; los pequeños detalles y comentarios que pasarían desapercibidos para cualquier profano de la serie es lo que realmente está cobrando importancia, más que los grandes casos en sí. Y eso me gusta.

A través del acercamiento emocional entre Aaron y Walter, se responde a algunas de las preguntas que se nos podían plantear tras ver la season premiere, como por ejemplo saber qué quiso decir Walter con aquello de que people die, it happens, sometimes they even die twice (la gente muere, suele ocurrir, a veces incluso dos veces) así como por qué el observador decía they can never know the boy lived to be a man (no pueden saber que el chico vivió para ser un hombre): en la línea temporal que ya conocíamos, el Peter de over here moría irremediablemente en brazos de Walter. Era por eso que Walter cruzaba al otro lado para intentar salvar al otro Peter y debido a ello, comenzó todo el embrollo que nos han ido explicando a lo largo de las pasadas 3 temporadas. Lo que no sabíamos era que en esta nueva línea temporal sin Peter, lo que ocurrió al volver del otro lado fuera que finalmente, cuando Walter y Peter caían al lago, este último moría ahogado sin remedio alguno. Y eso es lo que ha cambiado. Ese simple hecho es lo que ha producido esas pequeñas discrepancias que vimos en el episodio anterior, y que muy posiblemente seguiremos viendo a lo largo de la temporada. No sé por qué me da que en esta ocasión vamos a ver al primo del condensador de fluzo muy a menudo por nuestras pantallas…

Walter y Peter, digo… Aaron

Por alguna razón que ahora no logro entender, me ha venido a la mente “Inner Child”, otro de los episodios autoconclusivos de la primera temporada (aunque la forma en la que acababa daba pie a indagar más en el tema) en el que el protagonista era un niño. En aquella ocasión, parecía tratarse de un empático que se relacionaba únicamente con Olivia, aunque en esta ocasión con quien se relaciona es con Walter, más que nada por el sentimiento de ambos de no tener a nadie en el mundo. Tal vez sea por los paralelismos o tal vez porque me he empeñado en que lo que vimos al inicio de la temporada era un reboot de la propia serie. O puede que precisamente por la relación padre-hijo que recuerda a la que Walter tenía con su difunto Peter…

Sea como fuere, en lo que se refiere a la relación del resto de personajes, empieza a vislumbrarse un posible acercamiento entre las versiones de over here de Olivia y Lincoln Lee, a pesar de lo que ella pudiera decir en el primer episodio de la temporada y de lo que parte del fandom pudiéramos pensar que ocurrirá. Que si “estoy aquí si me necesitas” que si “estás asustado” y tal. ¿A falta de Peter buenos son Lincolns? No lo sé, ya que todo el rollo shipper es algo que nunca me ha llamado la atención, aunque nos guste o no, parece que Lincoln Lee, tanto en su versión de over here como en la de over there parece que va a dar juego esta temporada…

Pero si hablamos de pequeños detalles, tenemos que hablar también de algunos de los puntazos. En esta ocasión, algo que me ha llamado especialmente la atención ha sido el comentario de Olivia de estaba pensando en un lanzallamas como método para acabar con el dichoso hongo de las narices. No sé ya si es cosa mía pero, a pesar de que esta Olivia se parece a la del principio de la serie, la noto más… agresiva, en cuanto al uso de las armas, no sé si me explico…

¿Nueva parejita? Sinceramente, espero que NO

Por otra parte, a pesar de que soy consciente de que no tiene mucho que ver, ese momento Splinter Cell, con las gafas de visión nocturna al entrar en la cueva donde estaba el susodicho hongo me ha hecho gracia, así como el hecho de que Walter bautice al hongo como Gus, cosa que no sé en principio si tiene relación con algo o si es un guiño a alguna otra serie, algo que me puede aclarar alguien si cree conveniente…

El final, una de las cosas más destacables del episodio, cuando descubrimos que el pobre Walter no ha estado alucinando, o al menos no del todo. Olivia le confiesa que ella también ha estado viendo a un misterioso hombre, aunque en su caso, de una forma algo más light, ya que las apariciones se daban en sus sueños. Este hecho, da el pistoletazo de salida para que empiecen juntos a indagar sobre la existencia de ese hombre, quien nosotros sabemos que no es otro que Peter Bishop. Que tanto Olivia como Walter parezcan ser los primeros en empezar a recordar a Peter también me hace pensar, ¿Sus homónimos de over there estarán pasando por lo mismo? ¿Se acordarán Walternate y Fauxlivia de quién es ese misterioso hombre? ¿Volverá Peter algún día? Si es así… ¿Cómo será su reincorporación a la realidad? Unas preguntas que espero se vayan resolviendo poco a poco a lo largo de la temporada ya que de momento, nos van desvelando la trama con cuentagotas…

AVISO: SPOILERS O ALGO…

Después de un inicio de temporada algo flojo para lo que nos tienen acostumbrados (para qué engañarnos), el segundo episodio de la recién estrenada cuarta temporada de nuestra serie favorita ( ;) ) vuelve a estar a la altura de lo que se espera de una nueva entrega de Fringe.

En esta ocasión, vemos cómo ponen en práctica ambas divisiones Fringe lo de trabajar juntas, algo que se insinuó en el episodio anterior y que por otra parte, parece que en un principio disgusta a Olivia porque da la sensación de que todavía está traumatizada por lo que le ocurrió over there, y puede que también sea porque sigue siendo incapaz de confiar plenamente en su álter ego. Sea como fuere, finalmente termina colaborando, porque no le queda más remedio, por el bien común.

De esta forma, la división Fringe de over there pide ayuda a la de over here con el fin de capturar a un asesino en serie al que llevan buscando cinco años. Su idea es la de llevar a su homónimo de over here a la casa donde el asesino vivía over there en busca de alguna pista, ya que mientras allí es un asesino en serie, aquí es un profesor experto en crear perfiles de criminales.

En este contexto, se dará una de las cosas más interesantes del episodio: el primer acercamiento entre ambas Olivias, ayudándose mutuamente y trabajando codo con codo. Debido a ello, Fauxlivia conoce algo más del pasado de su homónima de over here, en una conversación que termina con el llamado toast-moment, derivado de la escena final del episodio “LSD” en la que Olivia, mientras se comía una tostada, le comentaba a Peter con la mayor tranquilidad y parsimonia del mundo que el hombre misterioso del zeppelín, no era otro que aquel que la iba a matar. Esta vez, lo que dice con la mayor naturalidad del mundo es que fue ella quien mató a su padrastro. Normal que luego Fauxlivia se quede con esa cara de pánfila. Este acercamiento en parte resulta interesante ya que, estaría bien que al final, ambas Olivias terminaran siendo amiguitas, aunque para ser sinceros, lo divertido está en el conflicto, verlas enfrentadas echándose zascas la una a la otra; hacer las paces desde tan pronto rompería con la dinámica que puede llegar a generar esta relación, al menos en mi opinión.

Hay que ver la tranquilidad con la que esta mujer habla de asesinatos

Una de las cosas que me mosquearon al ver por primera vez las fotos de este episodio, fue el hecho de que ambas Olivias estuvieran igual vestidas. Sí, sé que es irrelevante para la trama pero era algo que me disgustó ya que, como he comentado una y mil veces, el look de Fauxlivia me gusta muchísimo más que el look rancio de Olivia. Pero, como en las producciones de J.J. Abrams nada es casualidad, tenía su razón: era para que el profesor no entrara en shock por ver a dos Olivias, algo que parece no le ocurrió a gafapasta Lee en el episodio anterior, ya que cualquiera hubiese flipado al ver a dos Olivias… cualquiera menos él. Pero bueno, como ya he dicho, tampoco vamos a buscarle tres pies al gato…

Lo que sí me parece relevante es la aparición del coronel Broyles, el homónimo del agente Broyles de over here. El hecho de que este personaje siga vivo puede deberse a que finalmente, no fue él quien ayudó a nuestra Olivia a volver over here. Quizás finalmente lo único que hicieron fuera intercambiar a ambas Olivias pero sin despedazar a la nuestra como en un principio había sugerido Brandonate. De todas formas, no veo qué relación tiene con la no-existencia de Peter el hecho de que el Broyles de over there ayudara o no a Olivia; ¿Quizás como Peter nunca existió Olivia no empezó a alucinar con él? En tal caso, ¿Qué fue lo que le hizo recordar quién era realmente? ¿Intentó cruzar over here por su cuenta? ¿Significa eso que over here nunca llegaron a capturar a Fauxlivia? The timeline has been rewritten; ¿Henry (el hijo de Fauxlivia) ha dejado de existir? O mejor dicho, ¿Al igual que Peter nunca existió? Si no hay hijo, ¿Significa que Fauxlivia sigue con Frank? ¿Que Lincoln Lee nunca llegó a confesarle su amor? Lo que puede llegar a dar de sí una simple frase…

De entre lo que no me ha gustado, está el hecho de que ha dado la impresión de que ahora, a falta de Peter, quieren enrollar a nuestra Olivia con el agente Lee, lo que no me ha quedado muy claro es si con el gafapasta, como bien le sugiere Astrid o con el alternativo, con el que tampoco hacía un mal equipo durante su misión over there… Aunque de este asunto lo mejor ha sido el momento celestina de Astrid y el comentario que hace: Do you ever think that maybe your type just doesn’t exist? 

Por otra parte, algo que me ha llamado la atención ha sido el descubrimiento de que Fauxlivia… ¡Es hiperactiva! O eso o tiene ladillas en el culo, porque no es normal que no pueda estarse quieta ni un segundo, de ahí que más de una y dos veces Lincoln Lee le tuviera que andar parando los pies. Me ha llamado la atención porque la verdad es que no recuerdo que en la tercera temporada tuviera un culo tan inquieto…

¡Quieta parada!

Como final de episodio, vuelven a uno de los temas principales, que no es otro que el misterioso paradero de Peter Bishop. De nuevo, parece ser que Walter sigue siendo el único que percibe algo, ya que de momento, ninguno de los demás personajes ha mostrado signos de recordar nada del susodicho; la mayor pregunta de esta temporada sigue en el aire: Where is Peter Bishop?

AVISO: SPOILERS O ALGO…

El pasado 23 de septiembre, dio comienzo la esperadísima (al menos por parte de algunos) cuarta temporada de una de las mejores series que podemos ver actualmente en pantalla. Como habréis podido deducir por el título, esa serie de la que estoy hablando no es otra que Fringe.

Después del cliffhanger con el que nos dejaron al final de la tercera, un recurso que J.J. Abrams utiliza mucho (o si no que se lo pregunten a los fans de Lost), las preguntas que nos planteábamos tras ver la solución al interrogante de para qué servía la máquina no hacían sino aumentar las ganas de saber qué se sacarían esta vez de la manga para volver a dejarnos con el culo torcido. Esto, a su vez, se traduce en lo que se conoce como mono de ver la serie, algo que personalmente no me ocurría desde los tiempos de Alias, y ya ha llovido mucho desde entonces.

Tan grandes eran mis ganas de ver cómo regresaba la que es una de mis series favoritas actualmente, que opté por algo que nunca jamás había hecho antes por ninguna otra serie: verla en directo vía streaming. Fue entonces cuando entendí más que nunca cómo se debían de sentir los seguidores de Lost cada vez que J.J. Abrams les dejaba con un cliffhanger al final de cada episodio…

Dejemos por el momento a un lado la forma en la que vi o dejé de ver el episodio y vayamos a lo que realmente importa; comentar lo que en él pudimos observar:

Después de lo acontecido en el último capítulo de la temporada anterior, los dos universos mantienen una tregua y empiezan a trabajar juntos para arreglar todo el embrollo gracias a que Peter, al entrar en la máquina, creó un puente entre ambos mundos y ahora, cruzar entre los dos resulta seguro. Sin embargo, acto seguido, Peter es eliminado de la existencia, por decirlo de alguna forma, y nadie parece acordarse de él. ¿Nadie? Walter, ya sea por sus excentricidades, ya sea por las cantidades de LSD que haya tomado a lo largo de su vida o por lo que fuera, parece ser el único que percibe algo, algo que ni siquiera él mismo entiende pero que está ahí. The man in the mirror, como lo llama ahora. Los flashazos de Peter en pantalla recuerdan en parte a ciertos mensajes subliminales de la película El Club de la Lucha, y aquellos que como yo la hayan visto unas cuantas veces sabrán a qué me refiero…

La no-existencia de Peter parece que afecta de forma diferente a cada uno de los personajes, así, nos encontramos a un Walter que teme salir de su laboratorio, por lo que será Astrid quien se convierta en la mujer de acción y a través de una cam, le pasará la información in situ a Walter. Olivia Dunham vuelve a estar forever alone como al principio de la serie, después de perder a su compañero de trabajo y amante John Scott, Fauxlivia… bueno, de momento no podemos decir mucho sobre ella ya que en este episodio ha aparecido menos en pantalla de lo que personalmente me hubiese gustado y lo del agente gafapasta Lee Lincoln Lee ya sería otro cantar…

«Tu cara me suena. No, espera…»

Lo que no entiendo del agente gafapasta Lee Lincoln Lee es cómo no se puede acordar de Olivia Dunham; se supone que se conocieron en el episodio 3×17 “Stowaway”, aunque por aquel entonces fuera Belly quien ocupaba el cuerpo de Olivia. Tal vez por este motivo, en una siguiente escena vemos cómo un observador le comenta a otro que he used to know her before things changed, lo cual explicaría la amnesia del agente gafapasta Lee Lincoln Lee, aunque no le veo relación con la no-existencia de Peter. Aunque bien pensado, también se supone que Peter y Olivia se conocieron de pequeños en Jacksonville y de mayores parece como si ambos tuvieran amnesia, porque no lo recuerdan.

Where is Peter Bishop? ha sido la carta de presentación de esta nueva temporada, y con lo poco que hemos visto, podríamos empezar a hacer nuestras propias elucubraciones: pensar que se ha convertido en uno de los observadores sería algo demasiado fácil de pensar, y conociendo a J.J. Abrams, la respuesta a esa pregunta no será tan sencilla. ¿Mi hipótesis? Time travelling. A estas alturas ya poco nos puede sorprender en Fringe, en el sentido en que ya han cruzado todos los límites imaginables, aunque todavía quedan los inimaginables. ¿Sería tan descabellado pensar que Peter está atrapado en una línea temporal? No lo creo.

La impresión que me dio el episodio fue la de estar viendo algo así como un Piloto 2.0, con paralelismos tanto en la pérdida del compañero del agente gafapasta Lee Lincoln Lee de over here como del caso en sí; recuerdan a lo que pudimos ver en el primer episodio de la serie. ¿Que si ha estado a la altura? Sí, así lo creo. ¿Que si me ha gustado? También. Pero en honor a la verdad, el primer episodio de la tercera temporada hizo superar mis expectativas, cosa que de momento con este primer episodio no ha pasado. El episodio en sí me ha resultado raro, diferente, lo cual tampoco quiere decir que esto sea malo. Después de 3 temporadas me ha parecido raro no contar con Peter; además de algunos de los diálogos que si les empezáramos a dar vueltas, podríamos volver a sacar nuevas hipótesis: ¿Qué quiere decir Walter con aquello de people die, it happens, sometimes they even die twice? No puede referirse a Peter, para él sólo es the man in the mirror, y ni siquiera lo recuerda…

«Supermassive Black Hole…»

Por otra parte, ¿Nos encontramos ante una nueva especie de shapesifters? ¿Walternate tendrá algo que decir de todo esto? ¿O acaso vienen de un tercer universo? ¿Conseguirá Olivia confiar en su álter ego malvado por el bien de los dos mundos? Sólo es el primer episodio de la nueva temporada y ya empezamos a plantearnos nuevas preguntas. Pero, como la propia Olivia le comunica a gafapasta Lee: sometimes answers lead to more questions

AVISO: SPOILERS, SPOILERS EVERYWHERE. LUEGO NO DIGAS QUE NO AVISÉ

El mayor error que se comete al hablar sobre Fringe es mencionar The X-Files (o Expediente X, lo que más rabia os dé), incluso considerarla como sucesora, un error que yo misma cometí la primera vez que hablé sobre esta serie y que no le hace justicia. Sin embargo, resulta algo imposible dadas las circunstancias, y aún más cuando tras ver la primera temporada (bastante meh, por cierto) mantenemos esa sensación de dèjá vu constante, con similitudes en los casos que investigan Dunham y compañía con los que vimos con Mulder y Scully, y es que no es para menos:

Para empezar, uno de los primeros episodios de Fringe, “Power Hungry” (1×05) recuerda a “D.P.O.” (3×03) de Expediente X. En las dos ocasiones, el asunto trata sobre un hombre que puede absorber la electricidad. Ahora que lo pienso, inFamous también me recuerda a cada uno de los casos, pero esa sería otra historia. Ya en la segunda temporada, “Earthlighting” (2×06) vendría a ser una mezcla entre “Trevor” (6×17), “Space” (1×09) y “Soft Light” (2×23), casos vistos en la serie creada por Chris Carter; el siguiente, “Of Human Action…” (2×07), lo pudimos ver en Expediente X con temática similar en el episodio “Pusher” (3×17) y en ambas ocasiones, el asunto va sobre un sujeto que puede influir sobre la voluntad de las personas; incluso el episodio que nos colaron en la segunda, “Unearthed” (2×11) recuerda a “Lazarus” (1×15) de Expediente X, la cuestión en ambas es la resurrección y por último pero no por ello menos importante, tenemos el episodio “What Lies Below” (2×13) que ya el tema en sí, recuerda a todo el asunto del aceite negro que vimos en Expediente X; por nombrar algunos que ahora recuerdo, aunque puede que me deje a otros en el tintero (ejem, “Immortality”, ejem)

Como veis, las similitudes son más que evidentes. Sin embargo, a medida que avanza, esas similitudes terminan convirtiéndose no más que en meros guiños, desarrollando un arco mitológico propio y que nada tiene que ver con la serie de Chris Carter. Es por ello que no considero justo seguir comparándola con Expediente X, pero allá cada cual…

Después de esa primera temporada que pasa con más pena que gloria, en la que abundan los capítulos autoconclusivos y los detalles del argumento principal se van desvelando con cuentagotas, en la que todo apunta a que Massive Dynamic son los malos de la película cuando no lo son, llega la segunda temporada que consigue, sobre todo con el episodio doble de la season finale, disipar cualquier duda que tengamos en cuanto a la serie. Tanto para bien como para mal. Ese intercambio deja el listón muy alto para la tercera temporada que hará que resulte difícil superar las expectativas.
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Sucesora de The X-Files. Así fue como me la presentaron. Y claro, con ese currículum, poniéndola a la altura de un clásico de los noventa como fue The X-Files, las expectativas fueron muy altas…

Tras haber visionado dos de las tres temporadas que componen la serie hasta el momento, puedo decir que es digna de ser visionada. Incluso diría que a partir de la segunda temporada, sus similitudes con la ya mencionada serie menguan cada vez, aunque guiños a The X-Files haberlos haylos

Pero Fringe no es The X-Files. Ni falta que hace. Fringe tiene algo que The X-Files no tenía: Walter Bishop. El personaje al que encarna John Noble resulta ser la guinda del pastel, el que le da vidilla al trío protagonista. Y como en otros casos pasa, en más de una ocasión eclipasará a la que es la protagonista: Olivia Dunham, interpretada por Anna Torv quien para mí era una completa desconocida hasta esta serie. Pero como no hay dos sin tres, Peter Bishop (Joshua Jackson), hijo de Walter, cierra el elenco protagonista.

Estos tres personajes acaban incorporándose a una rama del FBI conocida como división Fringe, que se ocupa de investigar sucesos extraños que forman parte de lo que denominan El Patrón, pero, a diferencia de lo que sucedía en The X-Files, los casos que investigan parten de una base científica… y es aquí donde se encuentra la mayor diferencia.

Cambiando un par de detalles, los paralelismos son evidentes, y más todavía cuando al visionar la primera temporada mantenemos esa sensación de déjà vu constante; casos que nos recuerdan a muchos que ya investigaron en su momento Mulder y Scully. Incluso aquellos que no visionaron al tiempo la serie protagonizada por David Duchovny y Gillian Anderson, pueden tener la sensación de que realmente, ni los propios guionistas tenían claro a dónde querían llegar exactamente con todo esto.

Sin embargo, todo mejora, sobre todo, a partir de la segunda temporada. ¿Quiere decir esto que todo lo anterior no sirve de nada? Nada más lejos. Lo anterior sirve para familiarizarnos con los personajes, empatizar con ellos, nos sirve para entender por qué hacen lo que hacen y han terminado siendo lo que son.

No obstante, como ya he dicho, lo mejor, argumentalmente hablando, comienza en la segunda temporada. Por cierto, a pesar de que en ocasiones pueda parecer que Peter Bishop ni pincha ni corta, creedme: pinta más en la historia de lo que en un principio pudiera parecer…

The X-Files nos dejó 9 temporadas y dos películas, Fringe a día de hoy, cuenta con tres temporadas a sus espaldas y confirmada una cuarta. Las comparaciones son odiosas, pero si habéis llegado hasta aquí, supongo que es porque al igual que a mí en su momento, esta serie os ha despertado cierta curiosidad, aunque la mejor forma de descubrir si os gusta es por vuestra cuenta; porque todo esto, como ya sabéis, sólo es mi humilde opinión…