No es la primera vez que Google intenta introducirse en el mundo de las redes sociales. Algunos de sus anteriores proyectos pasaron con más pena que gloria, otros apuntaban maneras, pero con lo que realmente parece que están en condiciones de competir con el gigante americano (hablo en este caso de Facebook), se llama Google+. Simple y fácil de recordar.
Entre los anteriores experimentos de Google, se encuentran por ejemplo, Google Buzz, lanzado el 9 de febrero del 2010; servicio que fue implementado junto a Gmail que permitía intercambiar hipervínculos, fotos, vídeos, y otras actualizaciones mediante el ya nombrado servicio de correo. Cabe decir que no tuvo lo que llamamos una gran acogida.
Por otra parte, nos encontramos con Google Wave, el cual creó expectación y al que sólo podrían acceder unos pocos afortunados que tenían en su poder una invitación que Google les había facilitado. En esta ocasión, tampoco podemos hablar de grandes resultados…
Pero a la tercera va la vencida. O al menos eso se suele decir: llegamos al verano de 2011 y Google lanza su última creación a la que titulan simplemente Google+. En un principio, y como legado (o no) de Wave, sólo es posible acceder al servicio a través de invitación. Más tarde, permitiría la entrada de cualquiera con una cuenta de Google aunque los únicos que usamos una cuenta de estas sigamos siendo la mayoría geeks, de ahí el título de la entrada.
Tras haberlo probado, podemos decir que Google+ viene a ser una mezcla entre Twitter y Facebook, cogiendo lo mejor de cada una de estas dos redes. Por ejemplo: se parece a Twitter en la forma de administrar los contactos y en el modo de relacionarnos con ellos; muy parecido a los ya de sobra conocidos following y followers del servicio de microblogging. Para ese cometido, tenemos a nuestra disposición los llamados círculos, con los que podremos administrar la privacidad de lo que publiquemos en Google+, lo que hace que, a diferencia de lo que ocurre en Facebook, el hecho de que alguien te agregue a sus círculos no significa que esa persona vaya a ser incluida en los tuyos. No sé si me explico. Sin embargo, este método recuerda a las llamadas listas utilizadas en Facebook para la misma tarea, cuya existencia en muchas ocasiones es ignorada por muchos de sus usuarios, y es cuando vienen los llantos…
A pesar de todo, en este asunto existe un gran olvidado: ¿Alguien recuerda una cosa llamada Google Profiles? ¿Sí? ¿No? Se trataba de uno de esos productos raros de Google que te permitía crear, como su propio nombre indica, un perfil en el que poner cosas sobre ti. El mayor problema de estos perfiles residía en la privacidad, cuyas opciones eran prácticamente nulas. Bien, pues a mi modo de entender, Google+ es en realidad una versión reciclada y mejorada de esa rareza.
Entre esas mejoras, se incluyen opciones como poder elegir los círculos para los que se quiere estar disponible para chatear (opción que me ha parecido ver implementada poco después en Facebook; ¿Casualidad? No lo creo), los ya mencionados círculos de personas o el botón +1 que es lo que realmente lo hace interesante.
Google+ no es Facebook, y puede que precisamente verlo como si lo fuera sea el problema. Google+ es lo que se supone que Facebook era (o debería haber sido) antes de que le incluyeran tantas chorraditas y tantos jueguecitos que tanto malware han traído a los usuarios menos precavidos.
Tal vez todo esto quede de nuevo como un intento fallido más o realmente llegue a calar hondo entre la gente, ya que sinceramente a pesar de que todavía le queden cosas por pulir, Google+ verdaderamente merece hacerse un hueco en las redes sociales y eso sin haber demostrado aún su verdadero potencial, pero todo esto, como ya sabréis, sólo es mi humilde opinión…


